Crónica Desafío Robledillo 2017

El pasado domingo 12 de noviembre se celebró en Robledillo de la Jara el desafío Robledillo, una carrera de Trail running que salía de dicho pueblo, y que recorría gran parte de la sierra norte de Madrid.

Alrededor de 400 personas se dieron cita  en la carrera. El desafío contaba con 5 distancias: 50, 33, 24, 12 y 8 kilómetros. Durante todo el fin de semana había habido bastante aire, y así fue el día de la carrera, aunque con una temperatura algo más elevada que los días anteriores.

Las 3 carreras más largas dieron la salida a las 9.30h de la mañana mientras que la distancia de 12 y 8kms tomaron la salida a las 10.00h. Ambas salidas súper puntuales como debe ser.

Si no pudiste estar en esta prueba, hoy quiero contarte algunos detalles de la misma para que te puedas hacer una idea de lo vivido en la carrera y sobre cómo fue mi participación.

Ambiente

El ambiente que se vivió en Robledillo de la Jara fue el habitual en una carrera de montaña. Un ambiente lleno de personas sanas que buscan pasar un día en la montaña y corriendo por el monte, aunque hay que tener en cuenta que se notó que había menos corredores que en otras ediciones.

Avituallamiento 

Dado que participé en la distancia de 12Kms, no paré en ningún punto de avituallamiento intermedio, por lo que únicamente puedo hablar del avituallamiento final.
En este avituallamiento pudimos encontrar menos cosas que otras ocasiones. Había algunas gominolas, frutos secos, plátano, sándwich, galletas, agua, aquarius y coca cola…aunque bien es verdad que echamos de menos un powerade tras acabar la carrerita, pero por lo demás un buen avituallamiento.

Organización 

Se trata desde un punto de vista totalmente personal por mi experiencia en esta y en otras pruebas:

  • Voluntarios: La organización contó gran cantidad de voluntarios que hacen que en la prueba todo salga a pedir de boca. Un 10 para ellos.
  • Señalización: A pesar de que algunos corredores se perdieron, a mi parecer, la señalización de toda la prueba fue perfecta. Cada pocos metros había balizas que indicaban el transcurrir de la prueba.
  • Chip: Una carrera sin chip considero que no tiene mucho sentido porque se puede hacer trampas sin que nadie pueda decirte nada. El contar con servicio de chip es algo más caro para la organización pero creo que ya se cubre de sobra con la organización.
  • Bolsa del corredor: Posiblemente sea la peor bolsa del corredor que me han dado en una carrera. Únicamente el dorsal, un caldo y una mochila de cuerdas con el logo de la prueba. Ni camiseta conmemorativa, ni buff, ni leches, una triste mochila de propaganda, de las cuales te dan decenas en otras carreras.
  • Entrega de dorsales: Este año fue bastante más ágil que en otras ediciones. En cierto modo se notaba que había menos corredores porque bastó con 2 mesas para repartir todos los dorsales sin que hubiese aglomeración.
  • Fecha: Bajo mi punto de vista este segundo fin de semana de noviembre no es la mejor fecha para la celebración de esta prueba porque se celebran otras carreras de tanta relevancia como la Behobia, que arrastra a miles de personas hacia San Sebastián.
  • Trofeos: En este sentido, siguieron con la tendencia rácana de la bolsa de corredor y no tener chip, y solo hubo podio por categorías (no general), y el premio era una triste medalla de madera.
  • Precio: Para acabar, decir que el precio es realmente altísimo para lo que ofrece la carrera. Yo por ejemplo, pagué 17€ apuntándome 6 meses antes a la carrera de 12K, y lo único que han dado es un caldo que da un patrocinador, una triste mochila que no sirve para nada, y ni siquiera camiseta ni contar con servicio de cronometraje.
    Para hacerse una idea, la persona que se quiso inscribir a la carrera de 50K el día de la prueba, debía pagar 70€ por correr por el campo, recibir unos frutos secos y algo de bebida…

Recorrido

Que voy a decir del recorrido. Esta carrera se celebra en mi pueblo, y todo lo que diga me quedo corto. El recorrido es sencillamente espectacular, los parajes y paisajes que recorre esta carrera son preciosos porque desde los mismos se pueden ver todos los pueblos, presas, pantanos…unas vistas que no te dejarán indiferente.

Incluso alguno de los corredores se paran a hacerse fotos porque es una vista TOP de la Sierra de Madrid.

Mi carrera

Correr esta carrera en casa siempre es especial. Era mi tercera participación en esta prueba. El primer año quedé segundo de la general, y el año pasado me alcé con la victoria por lo que este año llegaba una “presión” extra, y los días previos estaba nervioso.

Cómo esta es de las pocas carreras que puedo ir a disputar, me puse adelante en la línea de salida. Tras dar la salida, me puse en cabeza con otros corredores, y antes de los 500 metros que se había seleccionado un buen grupito cabecero.

Cómo me conozco la carrera, sé que es fundamental ponerse adelante enseguida porque  hay zonas dónde tan sólo entra una persona, y es imposible adelantar hasta superar el km 2 de carrera porque pica bastante hacia arriba pasando por una trialera. Aquí ya le sacaba unos metros decentes al segundo porque subir se me da bastante bien.

Tras coronar la trialera, llegan unos metros de bajada, y se llega a la pista en la que mantuve más o menos la distancia con el segundo. El cortafuegos de subida es durísimo, y este año ni pensé en subir la mitad corriendo, cuando llevaba un tercio decidí andar para no matarme, el segundo y tercero me iban cogiendo distancia pero tirando conseguí llegar arriba y volver a abrir hueco. Buena noticia me llevé cuando vi que el que se había puesto segundo se desviaba a la carrera de 8Km.

Tras coronar el picazo, hay un bajada técnica pero que le sigue una buena subida durante unos meses que después acaba llaneando y da al cortafuegos de bajada que lo bajé lo más rápido que puse.

Una vez abajo, vi los metros que sacaba al segundo. Tocaba tirar unos 4kms por pista y aunque me fue recortando algo de tiempo, supe gestionar bien la distancia con algunos tramos cuesta abajo a 3,40min/km.

Ya de nuevo por sendero, miré atrás y vi que el segundo estaba a unos pocos metros. Estaba a punto de coronar la última subida y no iba a dejar que nadie me arrebatara la victoria, o al menos lucharía hasta el final por ella.

Me lancé cuesta abajo como un loco, los 2kms que quedaban a meta, tanto es así que casi voy varias veces al suelo, algo de lo que me salvé agarrándome a jaras. La verdad que la trialeta estaba con mucha piedra gorda suelta pero tenía que llegar abajo como fuese.

Tras superar  la trialeta, tan solo quedaba una cuesta debajo de gravilla y después todo recto y la bajada a meta callejeando. Lo di todo bajando, ya estaba entrando en el pueblo, y tenía ganas de ver a mi familia en meta. Vi a algunos vecinos que me animaban desde el pilón, seguí seguí y a punto de entrar en meta decían por megafonía “Aquí llega el 3º de 8kms”, y le tuve que indicar que era de 12kms.

Entré en meta muerto pero con el orgullo y satisfacción de haber vuelto a ganar en mi pueblo con un tiempo de 59min21seg, y de nuevo siendo el único que logró bajar de la hora.

Apasionado de los deportes. Practico Running, Natación, Trail Running, MTB, Ciclismo, Fútbol y Padel.
MTB: Scott Scale 760.
Carretera: Giant Propel Advanced 1 2016
Iniciándome en el mundo del triatlón. Reto: IronMan.
Lo grabo todo con mi GoPro Hero 4 Silver,

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