Crónica del Ecotrimad 2018 en Buitrago del Lozoya: Mi primer triatlón de media distancia


Este pasado fin de semana, se celebró en Butirago del Lozoya, la VIII edición del Ecotrimad. Segundo triatlón de la temporada tras mi participación en el Triatlón de Tres Cantos en distancia Sprint.

Las pruebas estaban divididas en dos días, el sábado tuvo lugar la media distancia y la distancia olímpica sin drafting, mientras que el domingo se celebró el triatlón la distancia olímpica y sprint. Además, también se celebró la modalidad infantil.

Ambiente

Este triatlón se ha convertido ya es uno de los tradicionales dentro del calendario de los triatletas. Sus 8 ediciones, han logrado que fuesen más de 1.700 triatletas los que se apuntasen entre todas las pruebas.

Tras unos meses sin parar de llover, por fin llegaba un fin de semana de calor, y menuda forma de picar el sol ambos días.

Organización

Esta prueba ya es veterana, y cuenta con gran cantidad de participantes, pero esto no tiene lleva consigo que la organización logre ofrecer mejores condiciones a los triatletas. A continuación os dejo mi punto de vista sobre algunas cosas:

  • Zona de transición: Si el año pasado ya nos había parecido que la zona de transición estaba lejos de donde se nadaba, lo de este año ha sido peor todavía porque han alejado aún más el lugar donde se realiza la misma. Desde el lugar donde se nada, hasta donde se realizan las transiciones, había cerca de 800 metros todo cuesta arriba, con las complicaciones que ello lleva consigo cuando acabas de salir de nadar, y llevar neopreno.
  • Zona de natación: Durante meses la organización había anunciado que este año la natación se realizaría en la presa como los primeros años de la prueba. Pero a unas semanas de la prueba, esto cambió y la natación volvió al mismo lugar que el año pasado con todo lo que ellos acarrea.
  • Salida de la natación: La salida después del segmento de natación es una odisea, una subida prácticamente mortal sobre piedras, que aunque se cubre con moqueta, hace de ello, un lugar para una caída muy muy seria.
  • Zona de avituallamiento final: Sin ninguna queja, al finalizar los triatletas pudimos degustar pasta y bebida. Además, pudieron acceder las personas que te acompañaban que siempre es de agradecer.
  • Avituallamiento: Respecto a este punto, la verdad que todo salió como debía salir, en el segmento de ciclismo el avituallamiento de Robledillo de la Jara estaba perfecto. En la carrera a pie, en los 20 kilómetros se podía coger 3 veces agua/geles/fruta, por lo que era suficiente para hacer frente a este sector.
  • Recorrido: Un punto negativo a tener en cuenta, es el hecho de que ha abandonado cualquier paso por el pueblo. Ya no empieza ni se acaba dentro del pueblo. Esto no favorece el consumo en los negocios, ni se saca partido de las preciosas vistas y monumentos con los que cuenta el pueblo.
    Bolsa del corredor: Este año fue más cutre si cabe, únicamente contaba con el dorsal, el gorro y unos calcetines. Ni siquiera una cerveza o bebida isotónica, solo unas galletas.


Mi carrera

El Ecotrimad fue mi debut en media distancia, algo en lo que tenía muchas ganas.

Natación:

El agua estaba fresquita por lo que se permitió el neopreno, y todos los triatletas aprovechamos para nadar con él. Este año me fue mucho mejor que el pasado año.

Comencé a nadar fuerte y bien, por lo que fui encontrando mi sitio, y poco a poco según iban pasando los metros me iba encontrando mejor. La otitis que tenía no me estaba dando problemas, y gracias a los tapones todo estaba yendo sobre ruedas.

Seguí nadando con muy buenas sensaciones durante todo el recorrido, parte del mismo haciéndolo sobre el lado izquierdo –a pesar de ser diestro-, para no meter tanto el lado izquierdo.

Me encontré súper cómodo durante los 1.900 metros y conseguí finalizar en algo más de 31 minutos. Un tiempazo para lo que esperaba.

Ciclismo

Una vez acabada la natación tocaba darle a los pedales, el recorrido lo conozco como la palma de mi mano, y sabía dónde tenía que apretar y donde podía bajar un poco el listón. Es genial pasar por mi pueblo –Robledillo de la Jara- en las dos vueltas que da al recorrido.

Sobre la bicicleta decidí hacer la primera vuelta exigiéndome pero sin exprimirme a tope porque los 74kms son realmente exigentes y con más de 1.150 metros de desnivel.

Pasé a una gran cantidad de triatletas, y a pesar del calor que hacía, me hidraté y comí correctamente para evitar posibles pájaras en la carrera a pie. Finalmente acabé con una media de 29,4kms/h y muy buenas sensaciones durante todo el circuito.

Carrera a pie

Por último tocaba correr. Nunca me había enfrentado a una carrera a pie de estas dimensiones después de haber hecho tantos kilómetros sobre la bicicleta. Las 3 medias maratones que había corrido este año me habían dado fondo pero no sabía cómo respondería.

A las horas que comencé a correr ya hacía mucho calor, y sabía que se me iban a hacer largos los 20kms pero tenía muchas ganas de darlo todo. Comencé con kilómetros sobre 4,30min/km pero después de los 7-8kms, las fuerzas fallaron y comencé a ir a 5kms/km.

El recorrido es realmente duro y todo el rato recibiendo el sol pero con los puntos de avituallamiento (3 en cada vuelta), se hace más llevadero para poder comer y beber.

Tras la primera vuelta, vi claro que bajaría de las 5 horas y me tomé la segunda vuelta con más calma, me paré en los 3 avituallamientos con calma a beber y comer porque las fuerzas empezaban a flaquear.

Cuando por fin me quedaban menos de 3 kilómetros, empecé a ser consciente de lo que estaba consiguiendo, estaba punto de acabar mi primer half y solo de pensarlo aceleré algo el ritmo.

Mi entrada a meta fue en 4horas 47 minutos y súper orgulloso de lo que había conseguido.

Apasionado de los deportes. Practico Running, Natación, Trail Running, MTB, Ciclismo, Fútbol y Padel.
MTB: Scott Scale 760.
Carretera: Giant Propel Advanced 1 2016
Iniciándome en el mundo del triatlón. Reto: IronMan.
Lo grabo todo con mi GoPro Hero 4 Silver,

Facebook Twitter LinkedIn Google+ YouTube  

Deja un comentario